Tomando las calles
por Richard H. Harris
En enero de 2010, los bautistas del sur se embarcarán en un emocionante y renovado esfuerzo de evangelización, el cual mostrará nuestro continuo compromiso con el cumplimiento de la Gran Comisión. Este esfuerzo nacional enfocado a la evangelización se llama En toda Norteamérica. Este tema se está utilizando para movilizar a los miembros de nuestras iglesias. El tema [Encuéntrelo aquí], utilizado en los medios de comunicación a nivel nacional, ha sido diseñado para presentar el mensaje del evangelio en el idioma de la gente que no asiste a la iglesia, los no creyentes, y conduce a quienes reciben el mensaje a un sitio web con una presentación más profunda del evangelio, además de otros recursos (www.findithere.com). Tanto En toda Norteamérica como Encuéntrelo aquí son parte de la iniciativa nacional de evangelización de los bautistas del sur llamada GPS (Gran Plan del Señor): Que todo creyente testifique para que toda persona escuche.
En toda Norteamérica está diseñado para levantar a los cristianos «de sus asientos y mandarlos a las calles» a hacer caminatas de oración, servir e ir de casa en casa para entregar un paquete de materiales de evangelización junto con una invitación personal para asistir a una iglesia local el Domingo de Resurrección (4 de abril) de 2010. Es nuestra oración que quienes asistan a este evento reciban una cordial bienvenida, creen buenas relaciones con los cristianos y oigan una poderosa presentación del evangelio.
Los cuatro componentes esenciales que cada iglesia deberá utilizar para implementar En toda Norteamérica son la oración, la participación, la siembra y la cosecha. Dichos componentes se aplican e implementan mediante una estrategia extremadamente simple y transferible, la cual hace posible la participación de cualquier cristiano y de las iglesias de cualquier tamaño.
Para que En toda Norteamérica tenga éxito, los miembros de nuestras iglesias deben ser capacitados y movilizados para compartir su fe cara a cara con los no creyentes. La eficacia de esta iniciativa de evangelización depende de que los bautistas del sur acepten llevar la renovada carga de 255 millones de personas que en América del Norte no tienen una relación personal con Jesucristo. Deben estar dispuestos a atravesar las barreras culturales, raciales, religiosas y étnicas para encontrarse con quienes no tienen a Jesús. Estos creyentes deben apropiarse la profunda convicción de que «…el evangelio es el poder de Dios para la salvación…» (Romanos 1:16) Con esta convicción y compromiso con el poder de la Palabra, los miembros de nuestras iglesias serán enviados a compartir su testimonio personal con vecinos, compañeros de clase, socios, y sí, ¡incluso con extraños!
La Gran Comisión no se cumplirá hasta que los cristianos entiendan lo que el Señor nos dijo en 2 Corintios 5:18, 19 (NVI) «Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación… [nos encargó] a nosotros el mensaje de la reconciliación.» Reconciliar significa sanar una relación. El Señor ha comisionado a todos y cada uno de los creyentes para ser ministros o embajadores que ayuden a sanar las relaciones de los no creyentes con Cristo. Como dice un amigo mío: «No tenemos que quedarnos sentados esperando una señal; ¡ya se nos ha dado la comisión!» ¡Así que unamos nuestras manos y corazones a través de toda América del Norte y hagamos cuanto nos sea posible por convocar a tanta gente como podamos durante todo el tiempo que podamos para que sane su relación con el Señor Jesucristo!
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